Neuromarketing ( o lo que queremos realmente)

neuromarketing

Cada vez se está hablando más del concepto del neuromarketing, tanto en organismos públicos como en privados. El propio término en sí se ha creado para el sector del “marketing” tanto el publicitario de productos y servicios, como el marketing de ideas (Político, de opinión,etc.). Y sí, el neuromarketing trataría, a grandes rasgos, sobre el estudio de las respuestas neuronales en nuestro cerebro frente a estímulos y experiencias.

En el ámbito científico cada vez se está dando más importancia a las emociones que a las razones. El poder de las emociones es mucho más poderoso de lo que nos pensamos, y es por eso por lo que la ciencia avanza para conocer más esta parte de nuestro cerebro, dejando un poco más de lado la parte racional. (Este tema será bien conocido por los seguidores y lectores de Eduard Punset).

En este caso, tenemos que dejar de pensar en el marketing como un proceso que llevan a cabo las empresas para vendernos productos, y encaminarlo a su significado más preciso, que podríamos resumir en el estudio de los comportamientos de las personas con respecto a los estímulos frente a sus necesidades y deseos.

Para romper con esta idea generalizada y asociada al sector empresarial, solo tenemos que pensar en como enfocan políticos y sus asesores  sus campañas, sector en el que no importan tanto los logros técnicos como su capacidad comunicativa: buscan una conexión con los votantes, para saber lo que necesitan, y decirles lo que quieren oír (puesto que cuando votamos lo hacemos sobre una promesa, nunca sobre un servicio ya otorgado). De esta manera la necesidad de “creer” se satisface con la promesa que nos brinden.

Pues bien, el neuromarketing basa sus estudios en la interpretación de las señales eléctricas de nuestro cerebro, conociendo que partes del mismo reaccionan positiva o negativamente a los estímulos. Se trataría entonces de optimizar los servicios, productos e ideas y dirigirlos hacia aquellos consumidores que realmente sea potenciales consumidores del mismo.

Este tema está generando un gran debate, puesto que mucha gente lo considera como una manipulación de los deseos y comportamientos del consumidor. Sin embargo, a su favor tenemos que decir que no es más intrusivo que otros sistemas actuales. Hoy en día estamos sumergidos completamente en un sistema similar a través de las redes sociales como Facebook, Twitter, y navegadores como Google, Yahoo, o sistemas de correo como Outlook, Gmail, etc. Todos ellos  basan la publicidad que nos ofrecen en un sistema de interpretación de la información personal que hacemos compartiendo nuestros datos y los de nuestros amigos.

Os dejamos un vídeo corto y un documental más largo (por si tenéis más tiempo) que compartimos de dos usuarios de Youtube:

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